El Ministerio de Asuntos Exteriores de Qatar condenó la reanudación de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza, advirtiendo que pone en riesgo la estabilidad regional. Egipto, también mediador en el alto el fuego, se sumó a la condena.
Los ataques israelíes han causado más de 400 muertes palestinas, lo que provocó protestas en Jerusalén. Familiares de rehenes en manos de Hamás denunciaron ante el Parlamento que la escalada de violencia pone en peligro a sus seres queridos.
Manifestantes acusaron al primer ministro Benjamin Netanyahu de utilizar el conflicto para fortalecer su coalición y evitar investigaciones en su contra. Mientras tanto, Israel justificó la ofensiva alegando la negativa de Hamás a liberar a los rehenes.